“Va a ser un showzazo”, resumió Tony. “Queremos sorprender”.
Las entradas ya se encuentran disponibles a través de la web oficial de la banda,
www.karmasudaca.com.ar, donde además puede encontrarse toda la información del evento, redes sociales, música y novedades del grupo.
A lo largo de la charla, la banda dejó en claro que la clave para llegar a los 30 años fue la convivencia y el compañerismo.
“Somos todos muy distintos, pero somos muy compañeros”, contó Molteni. “Ellos son mis hermanos. Si me pasa algo, son los primeros a los que voy a llamar”.
El Colo recordó incluso los meses que compartieron encerrados terminando un disco en Buenos Aires.
“Vivíamos juntos en el estudio. Dormíamos ahí, grabábamos todo el día, mirábamos tele, jugábamos al ping pong. Nunca tuvimos un problema”, relató.
La entrevista también dejó lugar para historias de giras, escenarios imposibles y esas anécdotas “que no se pueden contar ni en un asado”, manifestaron entre risas.
Pero además hubo espacio para hablar de música y del presente de la industria. Tony confesó su amor por los discos físicos y por la experiencia de escuchar música leyendo créditos y libritos, aunque reconoció cómo cambió todo con la tecnología.
“Hoy todos tenemos las mismas herramientas que los Rolling Stones”, dijo. “Subimos música a las mismas plataformas, usamos las mismas redes. Después ellos tienen millones para difusión, pero las herramientas están”.
Lejos de quedarse atrapados en la nostalgia, Karma Sudaca atraviesa un momento creativo fuerte. Actualmente se encuentran grabando nuevas canciones en el estudio de Maxi López, histórico amigo de la banda.
“Grabamos dos temas nuevos y vienen más”, adelantó el Colo. “Hoy la forma de trabajar cambió. Sacás canciones de a poco, hacés videos, las movés en redes y seguís”.
En medio de la charla, Tony dejó otra reflexión que resonó fuerte sobre las nuevas generaciones de músicos.
“Muchos chicos quieren grabar antes de tocar. Y no podés empezar por el final. Primero hay que tocar, hacer shows, crecer y recién después grabar”.
Uno de los momentos más intensos apareció cuando hablaron del contenido social y político de las canciones de Karma Sudaca. Para Molteni, muchos temas siguen teniendo una vigencia impactante.
“
Furia Calchaquí parece escrita ayer”, aseguró. “Siguen pasando las mismas cosas: minería a cielo abierto, destrucción de la tierra y comunidades perdiendo sus lugares”.
La conexión con Tucumán apareció constantemente durante toda la entrevista. Tony recordó incluso que alguna vez le ofrecieron instalarse en Buenos Aires para continuar su carrera, pero eligió quedarse.
“Me quedé por las raíces”.
Esa identidad norteña y tucumana será justamente una de las marcas principales del show aniversario en el Teatro San Martín, un escenario profundamente simbólico para la cultura provincial y donde Karma Sudaca realizará un recital propio de esta magnitud.
Además de los clásicos históricos y las canciones nuevas, la banda promete recuperar temas que los fanáticos hace años esperan volver a escuchar en vivo.
“Antes no desfrutábamos los shows”, confesó Tony en otro tramo de la charla. “Terminábamos de tocar y ya estábamos pensando qué había salido mal. Hoy aprendimos a disfrutar”.
La emoción también atravesó el estudio cuando la banda interpretó versiones acústicas de “
Siete Noches” y “
Transparente”, dos canciones que volvieron a confirmar la potencia poética y emocional que mantiene intacta Karma Sudaca después de tres décadas.
La expectativa crece minuto a minuto y todo indica que el
Teatro San Martín será escenario de una verdadera celebración colectiva del rock tucumano.
Treinta años después, Karma Sudaca sigue haciendo lo mismo que en 1996: tocar desde las entrañas, sostener una identidad propia y convertir cada recital en una ceremonia compartida con su gente.
Este sábado no será solamente un recital aniversario. Será la celebración de una historia construida entre canciones, rutas, amistad y resistencia rockera.
“Esta fiesta está preparada para ellos”, resumió Tony Molteni. Y todo indica que será una noche imposible de olvidar.