Gregorio Nacianceno “Zamba” Quipildor, una de las voces emblemáticas del folklore argentino, fue declarado Huésped Ilustre de San Miguel de Tucumán durante una emotiva jornada en el Concejo Deliberante de la capital tucumana, en el marco de su gira de despedida.
El reconocimiento fue encabezado por el presidente del cuerpo,
Fernando Juri, junto a los concejales, quienes homenajearon al artista por una trayectoria dedicada a la difusión de la música y las raíces culturales argentinas.
La distinción tuvo además un momento particular: Quipildor ensayó en el recinto del Concejo Deliberante junto a su banda y al Coro Universitario, antes de recibir la placa conmemorativa que formalizó el reconocimiento de la ciudad.
Durante el homenaje, Juri destacó el valor de la presencia del artista en Tucumán y su aporte a la cultura popular.
“Nos sentimos honrados por tu presencia. Este es un humilde reconocimiento de corazón, en nombre de toda la ciudad, a una trayectoria impecable que llevó nuestras raíces por el mundo”, expresó el presidente del Concejo Deliberante.
Uno de los principales motivos de la distinción fue el papel de Quipildor como embajador de la Misa Criolla, obra que interpretó en escenarios de más de 90 países, llevando una expresión profundamente ligada a la identidad cultural argentina a distintos lugares del mundo.
Con una trayectoria que lo convirtió en un referente indiscutido del folklore nacional, “Zamba” también aprovechó la ocasión para recordar sus inicios en Monteros, una tierra tucumana que ocupa un lugar especial en su historia artística.
El reconocimiento tuvo así un fuerte componente emocional, no solo por la despedida de los escenarios, sino también por el regreso simbólico a una provincia vinculada a sus primeros pasos como cantor.
Al recibir la distinción, Quipildor agradeció el gesto de las autoridades y dejó un mensaje dirigido especialmente a quienes trabajan para sostener la cultura popular:
“Nunca dejen de apoyar a los cantores populares; por favor, no bajen losbrazos nunca por la cultura”.
La jornada en el Concejo Deliberante terminó convirtiéndose en un homenaje a una figura que trascendió las fronteras del folklore y que, durante décadas, hizo de la música una forma de representar a la Argentina ante el mundo.