Días atrás, Silvana Giudici, secretaria parlamentaria de La Libertad Avanza, reunió a referentes de los bloques aliados y les ofreció trabajar sobre los dictámenes de mayoría de discapacidad y endeudamiento para llevarlos al recinto el 21. La convocatoria todavía no fue formalizada.
En paralelo, los diputados Nicolás Massot y Miguel Ángel Pichetto, de Provincias Unidas, solicitaron una medida cautelar para suspender los efectos del artículo 154, que derogó la Ley de Tierras de 2011. A la espera de una respuesta judicial, analizan incluso recurrir mediante un per saltum a la Corte.
El escenario también expone las diferencias dentro de los bloques opositores. Hay legisladores que rechazan la extranjerización de tierras pero no necesariamente están dispuestos a acompañar el rechazo completo del DNU. Por eso, el desafío no pasa únicamente por conseguir que los diputados se sienten en sus bancas, sino también por construir una mayoría capaz de sostener una posición común frente al megadecreto.
La disputa llega además en un momento en que el Gobierno busca avanzar con otras iniciativas. Si consigue atravesar octubre con su agenda parlamentaria en pie, los libertarios pretenden concentrarse en noviembre en el Presupuesto 2027, con un cronograma tentativo que contempla llevarlo al recinto de Diputados el 17 de noviembre.
Por ahora, sin embargo, todo está concentrado en octubre.
La primera pulseada será el 15 de octubre. Si la oposición consigue los 129 diputados, el DNU 70/23 quedará al borde del abismo en la Cámara baja. Si no lo logra, una semana después el oficialismo intentará mostrar que todavía conserva capacidad para ordenar la agenda y que sus “aliados apalabrados” están dispuestos a sostenerlo.