Un hito fundamental para la preservación del patrimonio histórico y cultural tucumano tiene lugar con la reapertura del templo de la Iglesia San Francisco. Clausurado en agosto de 2018 debido a serios problemas edilicios, el monumento religioso ubicado en el casco céntrico de San Miguel de Tucumán vuelve a estar habilitado para la concurrencia de fieles y visitantes, tras un extenso proceso de obras de seguridad y saneamiento estructural financiado por la Provincia, la Municipalidad y aportes privados.
Especialistas de la Comisión de Puesta en Valor del Conjunto Franciscano precisaron que los trabajos permitieron alcanzar las condiciones de estabilidad necesarias para asegurar la circulación en gran parte del edificio, que data de aproximadamente dos siglos de antigüedad. No obstante, las autoridades remarcaron que la intervención ingresa ahora en una nueva fase que incluye la culminación de la sacristía, la zona del altar y la nave norte, sectores que permanecerán con acceso controlado o restringido temporalmente hasta tanto se completen las partidas presupuestarias.
La reapertura marca el reinicio de las celebraciones litúrgicas de los domingos al mediodía y el inicio de los proyectos para la restauración de las pinturas e interiores. El evento representa la materialización de un esfuerzo sostenido desde hace años por equipos técnicos, referentes de la cultura y autoridades locales, devolviendo a los tucumanos un espacio emblemático de su identidad arquitectónica y religiosa.