En una ceremonia realizada en el Foro Económico Mundial de Davos, el presidente Javier Milei oficializó la integración de la Argentina al Consejo de Paz (Board of Peace), la organización internacional creada y presidida por Donald Trump. El mandatario argentino rubricó la adhesión como “Miembro Fundador”, en el marco de una iniciativa que ya cuenta con la participación de países como Hungría, Emiratos Árabes Unidos, Kazajistán, Uzbekistán, Albania y Vietnam.
El organismo nació bajo el paraguas de la Resolución 2803 del Consejo de Seguridad de la ONU, aprobada en noviembre de 2025, con el objetivo inicial de la reconstrucción de la Franja de Gaza. Sin embargo, en los últimos días su mandato se amplió para intervenir en conflictos de alcance global.
La membresía implica un aporte de 1.000 millones de dólares por Estado miembro, destinados en primera instancia a la reconstrucción de Gaza. El Consejo tendrá un funcionamiento verticalista, presidido por Trump, quien se reserva la facultad de aprobar nuevos ingresos y ejercer el derecho de veto.
Ante la prensa en Davos, el líder estadounidense se mostró confiado en el éxito de la convocatoria: “Creo que no conozco a nadie que no haya aceptado. Va a ser genial”, afirmó, y aseguró que incluso Vladímir Putin confirmó su participación.
El camino hacia la adhesión comenzó el 17 de enero, cuando Milei compartió en su cuenta de X la carta enviada por Trump. “Es un honor para mí haber recibido la invitación para que la Argentina integre, como Miembro Fundador, el Board of Peace, una organización creada por el Presidente Trump para promover una paz duradera en regiones afectadas por conflictos”, expresó entonces el mandatario argentino.
En la misiva, Trump definió al Consejo como “el órgano más impresionante y trascendental jamás conformado” y destacó que reunirá a un grupo exclusivo de naciones “dispuestas a asumir la noble responsabilidad de construir una paz duradera”.
La firma se produjo en medio de tensiones diplomáticas en Davos, marcadas por los cruces entre Washington, Canadá y países europeos por la cuestión de Groenlandia. Pese a ello, Trump logró avanzar con su agenda paralela y consolidar la creación del Consejo de Paz, que ahora incluye a la Argentina como uno de sus miembros fundadores.
Con esta incorporación, el país se posiciona en un bloque internacional que busca proyectar influencia en escenarios de conflicto y que promete convertirse en un actor clave en la política global de los próximos años.