La ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, solicitó este viernes la renuncia indeclinable de su jefe de Gabinete, Leandro Massaccesi, luego de que se revelara su inclusión en la lista de beneficiarios de créditos hipotecarios del Banco Nación.
El préstamo, por un monto de $420 millones, generó un fuerte cuestionamiento político dentro de la cartera. Si bien la operatoria es legal, la decisión de Pettovello respondió a la incompatibilidad con la política de austeridad y perfil bajo que impulsa en su gestión.
Fuentes oficiales remarcaron que la salida de Massaccesi es una señal de “tolerancia cero ante cualquier gesto que pueda interpretarse como privilegio”. En ese sentido, se recordó el antecedente de Constanza Cassino, exsubsecretaria de Gestión Administrativa, apartada en 2024 tras la polémica compra de una cafetera de alto costo para su oficina.
Tensiones internas y antecedentes
Massaccesi había asumido en agosto de 2024, tras la renuncia de Fernando Szeresesky, hombre de máxima confianza de la ministra. Su designación estuvo marcada por disputas internas y demoras administrativas vinculadas a su licencia en la Auditoría General de la Nación (AGN).
A pesar de haber sido considerado un “dirigente de gestión”, su permanencia en el cargo duró menos de un año. La falta de consulta previa sobre la conveniencia política de acceder al crédito hipotecario terminó por sellar su salida.
Reconfiguración en Capital Humano
La renuncia deja una vacante estratégica en el ministerio y subraya la fragilidad de los cargos en una estructura donde la imagen de probidad y el alineamiento con las directivas de austeridad de Pettovello son la única garantía de estabilidad.
La polémica por los créditos hipotecarios del Banco Nación suma así un nuevo capítulo, con impacto directo en la conducción de una de las carteras más sensibles del Gobierno.