Eckhardt Morales recordó la vigencia de la Ley Justina (27.447), sancionada en 2018, que establece que toda persona mayor de edad es donante salvo que haya expresado su oposición. “La tasa de donación y de voluntades afirmativas en la Argentina es bastante alta, lo que permite que muchas personas se puedan trasplantar”, señaló.
Actualmente, cientos de pacientes esperan un órgano o tejido que les permita salvar su vida o mejorar su calidad de vida, lo que refuerza la necesidad de seguir promoviendo la cultura de la donación. “Las estadísticas internacionales muestran que es mucho más probable que una persona necesite un trasplante que convertirse en donante”, advirtió el especialista, remarcando que la donación constituye un acto solidario que salva vidas.
Tucumán, con indicadores sostenidos y un sistema articulado, reafirma su liderazgo en la donación de órganos y se proyecta como modelo en la región para fortalecer la conciencia social y sanitaria en torno a la procuración y trasplante.