Desde Pro Tejer alertaron: “La continuidad de esta dinámica no solo compromete la coyuntura. Cuando las máquinas permanecen apagadas demasiado tiempo, se destruyen capacidades productivas, empleo calificado e inversión acumulada que luego demandan años para reconstruirse”.
La entidad reclama medidas inmediatas para mejorar la competitividad, reducir la presión fiscal y ampliar el acceso al financiamiento, con el objetivo de evitar que la pérdida de capacidad productiva y empleo especializado se vuelva irreversible.