El riesgo país argentino descendió a 415 puntos, el nivel más bajo en ocho años, tras una reducción de 78 unidades desde mayo y de 156 en lo que va del año. Con este telón de fondo, el Gobierno presentará este lunes su programa financiero para 2026 y 2027, aunque decidió no aprovechar la coyuntura para regresar a los mercados internacionales de deuda.
El secretario de Finanzas, Federico Furiase, explicó: “Es un programa financiero que tiene opcionalidad. Hay fuentes de financiamiento alternativas que podrían usarse eventualmente si las condiciones lo permiten. Lo bueno es que lo podemos cerrar sin recurrir a ellas”.
En la misma línea, el asesor Felipe Núñez sostuvo: “No estamos obligados a emitir bonos bajo ley extranjera. La obligación es financiar al Tesoro a la tasa más baja posible, y hoy las fuentes alternativas resultan más baratas”.
Expectativas del mercado
El equipo de Research de Puente señaló que la presentación oficial debería despejar dudas sobre la capacidad de pago de los compromisos externos y contribuir a una mayor compresión de los rendimientos.
Según GMA Capital, la caída del riesgo país se explica por la mejora en la calificación de la deuda: en mayo, Fitch Ratings elevó la nota de Argentina de CCC+ a B-, y en junio S&P Global Ratings hizo lo propio. “El cambio amplió el universo de inversores potenciales y habilitó a fondos institucionales a incorporar deuda argentina”, indicó la consultora.
Empresas y provincias ya aprovecharon
Mientras el Tesoro nacional se mantiene al margen, empresas y provincias emitieron en el exterior por US$11.900 millones desde las elecciones legislativas, a costos incluso inferiores a los que obtendría el Gobierno.
Analistas de IEB anticipan que el indicador podría seguir bajando, aunque de manera marginal: “No deberíamos esperar un cambio significativo”.