Con la tranquilidad del resultado, Bélgica administró el desarrollo del encuentro y liquidó la historia en tiempo de descuento. Romelu Lukaku recibió dentro del área y sacó un potente remate cruzado para decretar el definitivo 4-1.
La clasificación belga llegó en una jornada marcada por la polémica que rodeó a Estados Unidos. La FIFA había decidido levantar la suspensión de Folarin Balogun tras su expulsión en el partido anterior, una resolución que generó fuertes críticas luego de que el presidente estadounidense Donald Trump celebrara públicamente la medida.
Más allá de las controversias, Bélgica respondió dentro de la cancha con una actuación sólida y contundente. Ahora buscará dar un nuevo paso cuando enfrente a España en un duelo que promete ser uno de los grandes atractivos de los cuartos de final.