México salió decidido a imponer condiciones desde el primer minuto. Con una presión alta y un ritmo frenético, empujó a Inglaterra contra su arco y estuvo muy cerca de abrir el marcador con un centro de Roberto Alvarado que encontró el potente cabezazo de Raúl Jiménez. Sin embargo, Jordan Pickford respondió con una atajada espectacular para mantener el cero.
Con el correr de los minutos, el desgaste comenzó a pasar factura en el conjunto dirigido por Javier Aguirre e Inglaterra aprovechó los espacios. A los 25 minutos avisó Anthony Gordon con un remate que controló Luis Ángel Rangel y, sobre el cierre del primer tiempo, golpeó con una contundencia letal.
A los 36 minutos, Declan Rice encabezó una veloz corrida de más de 60 metros, habilitó a Bukayo Saka y el extremo asistió a Jude Bellingham, que apareció por el segundo palo para abrir el marcador. Apenas un minuto después, México perdió dos veces la pelota tras el saque del medio, Harry Kane remató y nuevamente Bellingham empujó el rebote para establecer el 2-0.
Cuando el golpe parecía definitivo, el seleccionado mexicano reaccionó de inmediato. Julián Quiñones aprovechó un rebote tras un tiro libre y sacó un potente remate que dejó sin chances a Pickford para descontar antes del descanso.
El segundo tiempo mantuvo la intensidad. Inglaterra estuvo muy cerca del tercero con un remate de O'Reilly que se estrelló en el palo, pero poco después sufrió la expulsión de Quansah por una dura infracción sobre Jesús Gallardo, quedando con diez jugadores.
Lejos de replegarse inmediatamente, el conjunto inglés volvió a golpear. A los 12 minutos, Pickford sacó largo, Kane bajó la pelota y Gordon fue derribado dentro del área por Rangel. Tras la intervención del VAR, el árbitro sancionó penal y el propio capitán inglés cambió la ejecución por gol para poner el 3-1.
México volvió a ilusionarse a los 22 minutos del complemento. Harry Kane cometió una infracción dentro del área y Raúl Jiménez no falló desde los doce pasos para descontar nuevamente y dejar el marcador 3-2.
Con un hombre más, el equipo de Aguirre adelantó todas sus líneas y encerró a Inglaterra durante los últimos veinte minutos. Los europeos renunciaron a atacar, defendieron cada pelota como si fuera la última y resistieron una presión constante hasta el pitazo final.
Tras una verdadera muestra de carácter, Inglaterra eliminó al anfitrión y avanzó a los cuartos de final, instancia en la que se enfrentará a Noruega en busca de un lugar entre los cuatro mejores del certamen.