La igualdad no conformó al conjunto de Scaloni, que siguió atacando hasta el final. Ya en tiempo de descuento, Messi levantó un centro preciso desde la derecha y Lautaro Martínez apareció con un impecable cabezazo para decretar el 2-1 y desatar el festejo de miles de argentinos presentes en Atlanta.
El pitazo final confirmó una victoria que reflejó lo ocurrido en el campo de juego. Argentina fue superior durante gran parte del encuentro, mostró carácter para sobreponerse a la desventaja y terminó imponiendo su jerarquía para instalarse, una vez más, entre los dos mejores seleccionados del mundo.
Con el boleto asegurado para la gran definición, la Selección argentina quedó a un solo paso de la historia. El próximo desafío será España, que llega tras eliminar a Francia, en un duelo entre las dos mejores selecciones del torneo. La Albiceleste buscará defender el título conquistado en Qatar y sumar la ansiada cuarta estrella para seguir escribiendo una de las páginas más gloriosas de su historia.