Sánchez lamentó que el norte del país no esté incluido en la gira: “Hubiéramos querido que viniera a Tucumán, a Santiago del Estero y a cada rinconcito de la patria, pero están los límites del tiempo y de los lugares”.
El desembarco papal coincidirá con la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina, lo que permitirá que todos los obispos acompañen al Santo Padre. Según el arzobispo, se le transmitirá la radiografía social del país, con énfasis en el desempleo, la pobreza, las adicciones y la defensa de la vida.
“Necesitamos estrechar los vínculos en nuestra sociedad para poder salir adelante de las situaciones dramáticas y difíciles que nos está tocando vivir. Para eso necesitamos encontrarnos, dialogar y achicar distancias. La responsabilidad es de todos los argentinos, empezando por quienes tenemos autoridad”, remarcó Sánchez.
Visita pastoral en Tucumán
De manera paralela, el arzobispo iniciará este jueves una visita pastoral en la Catedral de San Miguel de Tucumán, que se extenderá durante cuatro jornadas. Recorrerá instituciones públicas y privadas, incluyendo la Casa de Gobierno, establecimientos educativos, universidades y medios de comunicación locales.
La llegada de León XIV se perfila como un acontecimiento histórico para la Iglesia argentina y un momento de unidad nacional.