Uno de los momentos más esperados de la jornada fue la apertura de la boca de la Pachamama y la tradicional lectura de la piedra realizada por los mayores de la comunidad. Según esa interpretación ancestral, el nuevo ciclo traerá buenas perspectivas para quienes viven de la tierra.
"Nuestros mayores nos dicen que los tiempos van a ser buenos, que habrá agua para nuestros productores y ganaderos", expresó el cacique
Patricio González, al transmitir el mensaje que dejó la ceremonia.
Durante la mañana se sucedieron el té de ruda, el sahumado, el corpachado y la entrega de ofrendas, en una celebración que fue compartida por visitantes llegados desde distintos puntos del país, además de delegaciones educativas que recorrieron el sitio arqueológico.
El presidente del Ente Tucumán Turismo,
Domingo Amaya, destacó que la convocatoria refleja el crecimiento de un turismo que encuentra en las comunidades originarias uno de sus principales valores.
"Estar en este lugar tan sagrado, con esta energía única, nos llena de orgullo. Ellos siguen conservando su historia, sus costumbres y sus saberes ancestrales. Hoy vemos a cientos de turistas participando con un profundo respeto de esta celebración y eso también ayuda a generar conciencia sobre el cuidado de nuestra tierra y del medio ambiente."
Amaya sostuvo que ese crecimiento está acompañado por obras de infraestructura impulsadas por el Gobierno provincial.
"La pavimentación de la Ruta 307 y del acceso a la Ciudad Sagrada son decisiones del gobernador
Osvaldo Jaldo para que cada vez más personas puedan conocer nuestra historia y nuestras tradiciones. Trabajar junto a las comunidades originarias es una política de Estado porque genera desarrollo, empleo y preserva nuestra identidad."
El funcionario también destacó el balance positivo de la temporada de invierno y adelantó que durante agosto Tucumán continuará recibiendo visitantes con una agenda de congresos, convenciones y eventos que mantendrán en movimiento la actividad turística.
Patrimonio vivo y un desafío para el futuro
La vicepresidenta del Ente Tucumán Turismo,
Inés Frías Silva, sostuvo que la ceremonia representa una de las experiencias culturales más valiosas que ofrece la provincia.
"Poder participar del sahumado, hacer nuestras ofrendas y compartir este momento con tanto respeto nos llena de orgullo. Tucumán demuestra que mantiene vivas sus raíces y que esa identidad también forma parte de su propuesta turística."
Además, recordó que el próximo 12 de agosto la provincia recibirá la visita de evaluadores de ONU Turismo en el marco de la candidatura de
Tafí del Valle para integrar el programa Best Tourism Villages.
Por su parte, Patricio González remarcó que la celebración también representa una oportunidad para seguir trabajando en la preservación de la Ciudad Sagrada de Quilmes.
"Tenemos un gran desafío, que es implementar un plan de manejo para este complejo y garantizar que siga siendo un centro de reproducción cultural y de identidad para las futuras generaciones."
El cacique valoró el trabajo conjunto con el Estado provincial y destacó que actualmente la administración del sitio arqueológico está en manos de integrantes de la propia comunidad.
"La Ciudad Sagrada está gestionada por comuneros de nuestra comunidad con el acompañamiento permanente del Estado. Ese trabajo conjunto demuestra que el desarrollo también puede construirse respetando la cultura y las decisiones de los pueblos originarios."
Consultado sobre el debate nacional en torno a los derechos de las comunidades indígenas, González cuestionó la derogación de la
Ley 26.160 y pidió que cualquier modificación legislativa contemple la realidad de los pueblos originarios.
"Que vuelvan a sus pueblos y escuchen a los mayores. Ahí está la historia y también las respuestas."
La jornada concluyó con un almuerzo comunitario, espectáculos artísticos y actividades culturales que reunieron a las comunidades, visitantes y autoridades en la Ciudad Sagrada de Quilmes, cerrando una nueva celebración del Día de la Pachamama.