, de Misiones. Este último publicó en sus redes sociales el mensaje "Lo que amamos no se vende" y reafirmó que su provincia defenderá su territorio y sus recursos estratégicos. Poco después, el senador misionero
confirmó que votaría en contra de la modificación.
La resistencia también se extendió al Congreso. La senadora cordobesa Alejandra Vigo anunció su rechazo, al igual que los radicales Flavio Fama, Daniel Kroneberger y Maximiliano Abad, entre otros legisladores que habitualmente acompañan al Gobierno. Con ese escenario, el oficialismo quedó sin margen para sostener el capítulo más cuestionado del proyecto.
Frente a la inminente derrota, la senadora
Patricia Bullrich encabezó una negociación con los bloques aliados. El acuerdo consistió en retirar la reforma de la Ley de Tierras y avanzar con el tratamiento del resto de la iniciativa, dejando para una discusión posterior un nuevo esquema que podría otorgar a las provincias la facultad de definir su propia regulación sobre la venta de tierras a extranjeros.
La sesión del Senado continuará con el análisis de las demás reformas impulsadas por el Ejecutivo, pero la marcha atrás sobre la Ley de Tierras dejó al descubierto los límites del oficialismo para construir mayorías incluso entre sus aliados y representó uno de los reveses legislativos más importantes para la administración de Javier Milei desde el inicio del actual período parlamentario.