A los 44 minutos del segundo tiempo, el defensor convirtió un verdadero golazo para devolverle la vida a San Martín y establecer el 1-1 definitivo.
El empate evitó una caída que hubiese sido todavía más dura, pero no alcanzó para disimular la oportunidad perdida. El Santo necesitaba ganar para aprovechar al máximo los resultados de sus rivales directos y acercarse al Reducido, pero terminó conformándose con un punto en su propia cancha.
Ahora, el equipo dirigido por Alejandro Orfila deberá recuperar terreno en las próximas fechas si pretende mantener vigente el objetivo de pelear por el ascenso.