El presidente Javier Milei ratificó su apoyo a Estados Unidos tras la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro, pero al mismo tiempo aseguró que la Argentina mantendrá sus relaciones comerciales con China. En declaraciones al canal de streaming Neura, el mandatario sostuvo que su gobierno está “profundamente alineado geopolíticamente” con la administración republicana y que es necesario ser explícito para evitar “lecturas perversas”.
Milei defendió la intervención estadounidense en Caracas y avaló el control del petróleo venezolano por parte de Washington, al señalar que busca cortar el financiamiento a organizaciones y gobiernos que calificó como terroristas. En ese sentido, acusó al chavismo de ser un “narcoestado” con vínculos con Irán, Hezbollah, Hamas, el ELN y las FARC.
El jefe de Estado también cuestionó a sectores políticos que denunciaron una apropiación de recursos por parte de Estados Unidos. “Lo que determina la riqueza es el respeto a la propiedad privada, la vida y las instituciones”, afirmó, y agregó que la logística de PDVSA había sido utilizada para actividades vinculadas al narcotráfico.
Milei calificó como “dantesco” que grupos de venezolanos celebraran la captura de Maduro mientras sectores de izquierda la repudiaban. “Los que vivieron el comunismo lo odian. Solo lo defienden quienes lo miran desde la comodidad”, expresó, al tiempo que recordó las denuncias de violaciones a los derechos humanos y torturas en centros de detención como el Helicoide.
Pese a su alineamiento político con Estados Unidos, el presidente fue claro respecto de la relación con el gigante asiático: “No voy a romper los lazos comerciales con China”, aseguró, y recordó que incluso Washington mantiene vínculos económicos con Pekín.
De esta manera, Milei buscó diferenciar la alianza geopolítica con Estados Unidos de la estrategia comercial con China, en un escenario internacional marcado por tensiones y redefiniciones de poder.