La situación plantea un escenario inédito para un sistema que históricamente lidió con aulas superpobladas. Según los datos, Tucumán es una de las provincias con mayor proporción de cursos de 30 alumnos o más, muy por encima de distritos como Catamarca o La Pampa, donde predominan secciones reducidas.
La caída de la matrícula se presenta como una oportunidad y un desafío. Por un lado, podría aliviar el hacinamiento y permitir una enseñanza más personalizada. Por otro, obligará a una reorganización administrativa para evitar que las escuelas pasen de estar saturadas a tener capacidad ociosa. “La caída de la tasa de natalidad en Argentina abre una oportunidad: sin aumentar el gasto total, es posible destinar más recursos por estudiante. La evidencia muestra que, si esos recursos se orientan bien, los niveles de aprendizaje pueden mejorar de manera considerable”, señaló Martín De Simone, coautor del informe.
A nivel nacional, la matrícula primaria caerá un 27%, con las mayores bajas en Buenos Aires (-510.433 alumnos), CABA (-92.540) y Santa Fe (-87.770). Tucumán ocupa el séptimo lugar en caída absoluta, mientras que provincias vecinas como Salta (-43.506), Jujuy (-26.247) y Santiago del Estero (-18.023) también sentirán el impacto.
Los especialistas advierten que mantener la misma estructura docente con menos alumnos podría generar ineficiencias. Entre las recomendaciones figuran reorientar recursos hacia tutorías y apoyo personalizado, aprovechar la capacidad instalada para ampliar la jornada escolar y redirigir el presupuesto hacia materiales, tecnología e infraestructura de calidad.
La especialista Leyre Sáenz Guillén advirtió sobre lecturas simplistas: “Reducir la discusión a ‘menos alumnos por aula es mejor’ es peligroso. Eso supone una relación lineal entre tamaño de clase y aprendizaje, pero la evidencia muestra que menos no siempre es mejor”.
Con cuatro años por delante, Tucumán enfrenta el desafío de transformar un sistema saturado en uno con mayor disponibilidad de espacio, pero con la obligación de garantizar una educación de mejor calidad.