El funcionario llevó tranquilidad respecto a la infraestructura del embalse: “El dique se está comportando muy bien. Las reparaciones que se hicieron en la presa lateral número 3 están funcionando y el servicio se presta con total normalidad”.
No obstante, las tormentas provocaron inconvenientes en el interior de la provincia. En Concepción, la crecida del río Chirimayo arrastró la obra civil de una bomba de agua, dejando un pozo inutilizado. “La DPA está trabajando en las defensas. Mientras tanto, estamos garantizando la provisión de agua en la zona con otros pozos, aunque con menor presión”, aclaró Caponio.
De cara al fin de semana, los pronósticos anticipan más de 100 milímetros de lluvia. Ante la apertura de válvulas en El Cadillal y en el dique Escaba, se notificó al Ministerio del Interior y a Defensa Civil para reforzar el monitoreo de la cuenca del río Salí y prevenir desbordes en zonas ribereñas.
Finalmente, Caponio adelantó que junto a la Universidad Nacional de Tucumán y el CFI se trabaja en el proyecto de construcción de un “dique de cola”, obra que busca dar solución definitiva al problema de los sedimentos que reducen la capacidad del embalse, un desafío histórico para la provisión de agua en la provincia.