Los acusados fueron identificados como "M.R." y "J.C.", señalados como los receptores de los alimentos que eran enviados desde Bariloche con el fin de ayudar a las familias que se vieron afectadas por los incendios forestales que arrasaron el área durante las últimas semanas.
Luego de una ardua y veloz investigación, la policía de Cholila logró identificar a las personas que formaban parte de la operación fraudulenta e interceptó un camión que transportaba 60 tanques de agua de 1.200 litros. Al entrevistar al chofer del vehículo, el hombre admitió ante las autoridades que había "5 o 6 tanques” para donar, mientras que el resto se ofrecía a la venta a precios que oscilaban entre $110.000 y $150.000. La justificación fue que "no se había recaudado suficiente dinero".
Tras la denuncia iniciada por Boudargham y las actuaciones de la policía, la causa fue derivada a la Fiscalía de la Comarca Andina. Por el hecho, hasta el momento, ninguna persona fue detenida, aunque aseguran que la investigación continúa para dar con más responsables y determinar qué ocurrió con el resto de las donaciones que estaban destinadas a los vecinos de Cholila.