ARBIA también expresó su preocupación por la continuidad de la intervención estatal en Radio y Televisión Argentina (RTA), prorrogada hasta el 1º de febrero de 2027 mediante el Decreto 79/2026, y por el plan de retiros voluntarios que prevé la reducción de unos 500 puestos de trabajo, lo que representa cerca del 20% de la planta total de 2.400 empleados entre la TV Pública y las 50 emisoras de Radio Nacional.
En particular, la TV Pública cuenta actualmente con casi 1.300 trabajadores y trabajadoras, quienes atraviesan un proceso de profunda incertidumbre laboral. Desde ARBIA alertaron que esta reducción de personal no sólo implica despidos, sino la pérdida de capacidades técnicas, periodísticas y culturales construidas durante décadas.
La entidad rechazó además el intento de estigmatizar a los medios públicos como espacios ideologizados, y advirtió que la eliminación de contenidos y símbolos bajo ese argumento puede derivar en censura indirecta y en un grave retroceso democrático.
Finalmente, ARBIA llamó a la sociedad, a las organizaciones sociales, sindicales y culturales, y a los poderes institucionales a defender los medios públicos como un bien común. “Sin medios públicos fuertes, federales y plurales no hay libertad de expresión real ni democracia plena”, concluyeron.