Las intensas precipitaciones registradas entre la noche del jueves y la madrugada del viernes dejaron zonas anegadas en distintas localidades del sur de Tucumán, con registros de hasta 145 milímetros de agua en sectores de los cerros. El ministro del Interior, Darío Monteros, encabezó una reunión con el vicegobernador Miguel Acevedo y el ministro de Gobierno y Justicia Regino Amado, a cargo del Ejecutivo, para evaluar el impacto y coordinar la asistencia.
El desborde del arroyo Matazambi y del río Chico provocó el ingreso de agua en viviendas de Villa Belgrano (El Mollar), Santa Ana, barrios de Aguilares, Alberdi, El Polear y Monteagudo. Monteros relató: “Muchas familias nos contaban que el agua ingresó de manera repentina a sus casas, entre la medianoche y las dos de la mañana, cuando ya estaban durmiendo. Fue todo muy rápido por la fuerte correntada que bajó de los cerros”.
Desde las primeras horas se desplegaron equipos provinciales junto al Ministerio de Obras Públicas para facilitar el drenaje y atender a las 400 familias afectadas. Monteros confirmó que no hubo víctimas y que los daños fueron principalmente materiales. Se realizaron evacuaciones preventivas en El Mollar y Villa Belgrano, aunque los vecinos comenzaron a regresar a sus hogares a medida que el agua descendió.
Por instrucciones del gobernador Osvaldo Jaldo, se dispuso un operativo especial con 60 trabajadores coordinados por el área de Alito Assan, quienes iniciaron tareas de limpieza en viviendas y escuelas de Villa Belgrano. Las acciones continuarán en Santa Ana durante el fin de semana.
El Gobierno provincial también envió asistencia directa a las familias damnificadas y priorizó el acondicionamiento de caminos rurales y accesos a establecimientos educativos, ya que en algunos sectores se suspendieron las clases por las dificultades de tránsito.
La Provincia ratificó que mantendrá la ayuda en los próximos días y reforzará las tareas de recuperación para garantizar la normalidad en las zonas afectadas.