La difusión de los datos reactivó discusiones sobre el manejo político y judicial del caso. Algunos atribuyen la “pérdida de control” a los cambios en el Ministerio de Justicia, con la llegada de Juan Bautista Mahiques y el desplazamiento de Sebastián Amerio como viceministro. Desde el espacio que responde a Karina Milei rechazan esa interpretación y aseguran que los avances judiciales no están vinculados con la reestructuración ministerial.
El Gobierno también observa con atención el rol del juez Marcelo Martínez de Giorgi, que interviene en el expediente de Libra, y busca tender puentes con la Corte Suprema. En paralelo, ponen la mira en el juez Ariel Lijo, que lleva otra causa vinculada a la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
La causa Libra, que expone pérdidas por al menos US$100 millones, se convirtió en un frente delicado para el oficialismo, que intenta contener el impacto político mientras la Justicia avanza con las pericias y define los próximos pasos del proceso.