Uno de los ejes centrales de la discusión es el futuro de las PASO. El oficialismo evalúa distintas alternativas que van desde su modificación hasta una eventual eliminación. Sin embargo, admiten que cualquier cambio requerirá acuerdos con sectores de la oposición para avanzar en el Congreso.
En ese marco, la estrategia del Ejecutivo apunta a abrir una instancia de negociación con gobernadores y bloques legislativos, con el objetivo de definir un esquema que permita reducir costos del sistema electoral y simplificar el proceso de votación.
En paralelo, el Gobierno impulsa la implementación de la Boleta Única de Papel, un sistema que ya funciona en algunas provincias y que busca reemplazar el actual mecanismo de boletas partidarias. La propuesta apunta a mejorar la transparencia electoral y evitar irregularidades vinculadas a la provisión de boletas.
La reforma forma parte de una agenda institucional más amplia que el oficialismo intenta posicionar en el Congreso en los próximos meses, en un contexto de intensas negociaciones políticas para avanzar en cambios estructurales del sistema electoral argentino.