El transporte público y la conectividad tampoco escapan a las críticas. Para el edil, ambos reflejan el mismo patrón de precariedad: “el transporte es precario, inseguro, indigno”, y forma parte de “una cadena de fracasos” que impacta directamente en la calidad de vida de los ciudadanos.
Más allá de los indicadores, el comunicado introduce una dimensión política y humana. “Falta amor por la provincia. Falta solidaridad. Falta empatía”, afirma, y denuncia además un clima de presión dentro del Estado: “un gobierno que cercena libertades, que aprieta, condiciona y amenaza” a quienes intentan visibilizar la realidad. Según describe, se trata de “voces silenciadas por el miedo a perder el trabajo”, lo que configura un escenario de fuerte deterioro institucional.
En ese contexto, las inundaciones dejan de ser un hecho aislado para convertirse en un símbolo. “Las inundaciones no son solo una tragedia climática”, concluye Romano Norri. Y cierra con la definición que atraviesa todo su planteo y resume el núcleo de su denuncia: “son el espejo más cruel y más fiel de cuatro décadas de fracaso político”.