En total, alrededor de 50 personas debieron ser evacuadas en distintas localidades, siendo trasladadas a escuelas e iglesias.
El temporal también provocó importantes cortes de energía eléctrica en múltiples zonas, producto de la caída de árboles, postes y cables, además de interrupciones preventivas en áreas anegadas.
En cuanto a la situación hídrica, el dique Escaba se encuentra bajo control en manejo de creciente, sin riesgo inmediato. No obstante, las autoridades mantienen un monitoreo constante, especialmente en el río Medina, que continúa con un caudal elevado y afecta a varias localidades ribereñas.
Defensa Civil continúa evaluando daños y mantiene el alerta ante posibles nuevas complicaciones en una provincia golpeada por uno de los temporales más intensos de los últimos tiempos.