El acuerdo, sin embargo, despierta dudas en la fiscalía: se trató de una hipoteca no bancaria, sin interés y con un plazo de devolución de un año. En caso de incumplimiento, Adorni debería restituir el departamento. Las acreedoras, Beatriz Viegas y Claudia Sbabo, aportaron cada una 100 mil dólares como parte de la hipoteca.
El exfutbolista Hugo Morales, primer propietario del inmueble, declaró que intentó venderlo durante dos años sin éxito y que finalmente aceptó una oferta de 200 mil dólares. Según su testimonio, recibió el pago en efectivo y en la escritura estuvieron presentes las dos mujeres que luego figurarían como acreedoras.
La operación de Caballito se suma a otras bajo análisis. En 2024, Adorni hipotecó un departamento en la calle Asamblea y recibió 100 mil dólares con un interés del 11% anual. Parte de ese dinero fue utilizado por su esposa, Julieta Bettina Angeletti, para adquirir una propiedad en el country Indio Cuá. En 2025, el funcionario canceló parcialmente la deuda, aunque mantiene un saldo de 70 mil dólares con vencimiento en noviembre de 2026.
La investigación se originó a partir de una denuncia de la diputada Marcela Pagano por presuntas inconsistencias en las declaraciones juradas. El fiscal Pollicita afirmó que existen “motivos suficientes para avanzar en la causa y esclarecer la conformación patrimonial” del jefe de Gabinete. En ese marco, fueron citadas a declarar las cuatro mujeres involucradas en las operaciones financieras.