En la primera etapa legislativa, el Gobierno envió cuatro proyectos: Super-RIGI, regulación de intereses, ley de ludopatía y reemplazo de la norma de etiquetado frontal. Ahora se espera el tratamiento de una agenda más estructural, que incluye reformas sobre defensa de la competencia, organización judicial y sectores regulados.
Además, continúan en trámite iniciativas como la modificación al régimen de Zona Fría, la Ley Hojarasca, la Ley de Propiedad Privada, la adhesión al tratado de Cooperación en Materia de Patentes y acuerdos vinculados al pago de holdouts del default de 2001. La reforma política, con el debate sobre la eliminación de las PASO, sigue siendo uno de los puntos más conflictivos.
El Gobierno también mantiene en carpeta la designación de jueces federales y proyectos de mayor alcance que se discutirán más adelante, como la Ley de Salud Mental, el nuevo Código Penal, cambios en sociedades, juicio por jurados y un paquete de desregulación elaborado por Federico Sturzenegger.
La convocatoria refleja la intención oficial de ordenar la estrategia legislativa en medio de la interna y avanzar con reformas que marcarán la agenda política y económica del país.