El vehículo había salido de Famaillá y se dirigía hacia Atahona, en el sur provincial. Según confirmaron las autoridades, el procedimiento se enmarcó en los controles habituales del Operativo Lapacho, sin que mediara una investigación previa. Este hecho encendió alertas sobre la magnitud del movimiento de droga en la región y la posibilidad de que organizaciones criminales operen con relativa libertad en determinadas rutas.
Los investigadores señalaron que el cargamento ingresó a Tucumán mediante un vuelo ilegal, modalidad advertida en los últimos meses por fiscales federales. El oeste tucumano estaría siendo utilizado como zona de descarga y acopio, en el marco de un corrimiento de las rutas del narcotráfico hacia el NOA.
Vínculos locales y valor millonario
Fuentes vinculadas al caso indicaron que el cargamento tendría conexiones con personas con antecedentes en Famaillá, lo que refuerza las sospechas sobre el rol de esa ciudad como centro logístico.
El valor de la droga incautada es millonario: en el mercado local alcanzaría cifras significativas, pero si lograba llegar a Buenos Aires su cotización podría trepar hasta U$S 5.000.000.
La investigación continúa bajo la órbita de la Justicia Federal, mientras el detenido permanece a disposición de las autoridades judiciales.