El precio de referencia del capón ronda los 2.200 pesos por kilo vivo, un valor que corre por detrás de la inflación pero mantiene equilibrio entre costos y demanda. La diferencia frente a la carne vacuna sigue siendo significativa: en algunos cortes, el cerdo cuesta entre 70% y 90% menos, y a comienzos de año se llegó a una relación récord de tres kilos de pechito de cerdo por el valor de un kilo de asado.
“La carne de cerdo es la reemplazante natural de la carne vacuna. Tenemos los mismos cortes y una proteína de altísima calidad”, afirmó Seijas, quien subrayó que el desafío ahora es consolidar un cambio cultural en la dieta argentina.
Actualmente, el consumo per cápita se ubica en 19,5 kilos, con la meta de alcanzar los 28 kilos en los próximos seis años.