Los minutos finales mostraron la mejor versión de San Martín dentro de una tarde discreta. El local generó dos oportunidades claras para quedarse con la victoria, pero volvió a encontrarse con la falta de precisión que explica gran parte de su presente. Quilmes resistió y terminó llevándose un punto valioso de Tucumán.
El empate deja consecuencias importantes para ambos equipos. El Cervecero alcanzó las 18 unidades y continúa en la pelea por acercarse a los puestos de clasificación al Reducido. Para San Martín, en cambio, la igualdad tiene sabor a frustración. Con 22 puntos, quedó ubicado en la séptima posición y ahora observa desde más lejos al líder Atlanta, que suma 30 unidades y se consolida en la cima de la zona.
Los números reflejan con claridad el momento que atraviesa el conjunto tucumano. La derrota ante Gimnasia y Tiro, la caída frente a Atlanta, el traspié contra Midland y este empate con Quilmes conforman una serie de cuatro fechas sin victorias y sin goles convertidos, una estadística impensada para un equipo que supo ilusionarse con pelear en los puestos de arriba.
Ahora, San Martín deberá enfocarse en su próximo compromiso ante Colegiales, en Munro, el sábado 13 de junio. Lo que hace algunas semanas parecía apenas un bache futbolístico hoy empieza a transformarse en una crisis que exige respuestas urgentes. Sin triunfos, sin gol y cada vez más lejos de la cima, el Santo necesita reaccionar cuanto antes para evitar que sus aspiraciones de protagonismo comiencen a desvanecerse.