En el alargue el ritmo disminuyó y todo indicaba que la clasificación se definiría desde el punto penal. Sin embargo, cuando restaban apenas tres minutos, llegó la jugada que cambió la historia.
Lukebakio sacó un potente derechazo que se estrelló en el travesaño y, en la continuidad de la acción, el VAR advirtió una infracción de Lamine Camara sobre Tielemans dentro del área. El árbitro sancionó penal y el propio mediocampista tomó la responsabilidad.
Con una ejecución impecable, Tielemans convirtió el 3-2 definitivo y desató el festejo de Bélgica, que pasó de una eliminación prácticamente consumada a una clasificación heroica tras firmar una remontada inolvidable frente a Senegal.