La investigación por la presunta estafa piramidal que tiene como principal imputado al empresario tucumano
Franco David Alderete, dueño de LeBron Suplementos, continúa sumando denuncias y ya amenaza con convertirse en uno de los mayores fraudes económicos registrados en Tucumán.
Durante una entrevista en
Parte de Prensa, el abogado penalista
Juan Guerrero, representante de varias víctimas, aseguró que el perjuicio económico sería muy superior al que trascendió inicialmente. Mientras las primeras estimaciones hablaban de pérdidas cercanas a los 300 millones de pesos, hoy los propios damnificados calculan que la cifra podría acercarse a los 1.000 millones de pesos.
"Recién vengo de acompañar a una víctima a realizar la denuncia. Ese monto todavía no puedo acreditarlo en el expediente, pero es lo que surge cuando las víctimas hablan entre ellas. Estamos rozando los mil millones de pesos", afirmó.
Guerrero explicó que el mecanismo investigado responde al clásico esquema Ponzi, una modalidad de fraude financiero que promete ganancias extraordinarias imposibles de sostener en el tiempo.
"Le ofrecen invertir dinero y le prometen rendimientos del 10%, 20% o hasta del 30% mensual. Ese dinero que reciben quienes ingresaron primero no proviene de ninguna inversión real, sino del aporte de nuevos inversores. El sistema funciona mientras siga entrando dinero. Cuando eso se corta, explota", explicó.
El abogado recordó que este tipo de maniobra lleva el nombre de Carlo Ponzi, un estafador italiano condenado a principios del siglo XX, cuyo método continúa replicándose en distintos países.
Para Guerrero, uno de los factores que facilita este tipo de engaños es la construcción de una imagen de solvencia y confianza. Locales comerciales, actividad empresarial, cumplimiento inicial de los pagos y una importante presencia pública generan en las víctimas la sensación de que se trata de un negocio seguro.
"Las primeras personas cobran y eso convence a otras de invertir. Esa es la mecánica del sistema: generar confianza para captar cada vez más dinero."
Uno de los puntos centrales de la entrevista estuvo dirigido a quienes todavía no realizaron la denuncia. El penalista fue contundente al advertir que quienes permanezcan fuera del expediente difícilmente puedan ser contemplados en una futura reparación económica.
"Si no denuncian, no figuran como víctimas dentro de la causa. Y si más adelante existe una reparación económica, simplemente quedan afuera."
También buscó despejar uno de los principales temores de muchos damnificados: la posibilidad de que la Justicia investigue el origen del dinero invertido.
"La carga de la prueba recae sobre el imputado, no sobre la víctima. En todos los años que llevo trabajando nunca vi que una persona fuera investigada por denunciar una estafa para justificar de dónde sacó el dinero que invirtió."
Aunque la causa se tramita en la Unidad Fiscal de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad N.º 2 de Tucumán, Guerrero confirmó que el caso ya supera ampliamente los límites de la provincia.
Entre sus representados hay víctimas de Santiago del Estero, Catamarca e incluso un tucumano radicado en Río Gallegos, que perdió 8.500 dólares tras confiar en el supuesto sistema de inversiones.
Según precisó, actualmente existen entre 35 y 40 denuncias formalizadas, aunque considera que el número real de afectados es mucho mayor y continuará creciendo en las próximas semanas.
"Esto recién empieza. Ya vimos otras causas que comenzaron con diez denuncias y terminaron con decenas de víctimas. Acá puede ocurrir exactamente lo mismo."
Otro dato que podría ampliar la investigación es el origen de las transferencias utilizadas para pagar los supuestos rendimientos. Guerrero señaló que, según surge de la documentación incorporada a la causa, muchas de ellas no provenían de cuentas bancarias del propio Alderete.
"La mayoría de las transferencias salían de distintas cuentas. Ahora será la Fiscalía la que determine quiénes son esas personas y qué participación pudieron haber tenido."
Consultado sobre las posibilidades de recuperar el dinero perdido, el abogado fue prudente y reconoció que ese será el mayor desafío del proceso judicial.
"La tarea más difícil no será llegar a una condena. Lo más complicado será recuperar el dinero. Estamos hablando de montos muy importantes. Tengo la esperanza de que algo pueda recuperarse, pero será un camino difícil."
Antes de finalizar, Guerrero dejó una advertencia para quienes reciben ofertas de inversiones con ganancias extraordinarias.
"Cuando les prometan rendimientos que ningún banco paga, sin riesgo y con ganancias aseguradas, desconfíen. Si parece demasiado bueno para ser cierto, probablemente sea una estafa."