La definición llegó apenas comenzado el segundo tiempo extra. Al minuto de juego, Ferrán Torres aprovechó un cabezazo de Nico Williams dentro del área y definió con un potente remate para marcar el único gol de la final.
España volvió a convertir a los ocho minutos de ese mismo período, pero el tanto de Ferrán Torres fue anulado. En los minutos finales, Argentina se lanzó en busca del empate y tuvo dos oportunidades muy claras: primero con un buscapié que encontró a Marcos Senesi, cuyo intento pasó muy cerca del arco español, y luego con un remate de Giuliano Simeone dentro del área que se fue por encima del travesaño.
De esta manera, España volvió a levantar la Copa del Mundo al quedarse con la final y consiguió el segundo título mundial de su historia, mientras que Argentina no pudo defender la corona obtenida cuatro años atrás.