Tras abandonar el aeropuerto, la delegación continuó el recorrido a bordo de un micro descapotable. Desde allí, los jugadores saludaron a los hinchas que colmaron distintos puntos del trayecto para brindarles una cálida bienvenida y agradecerles la entrega mostrada durante toda la competencia.
La caravana concluyó en el predio Lionel Andrés Messi de la AFA, en Ezeiza, donde el plantel protagonizó uno de los momentos más emotivos de la jornada al reencontrarse con sus familiares y seres queridos, luego de varias semanas de concentración.
Si bien no hubo festejos propios de una consagración, el recibimiento dejó en evidencia el afecto de los argentinos hacia la Selección. La multitud que acompañó el regreso transformó el cierre del Mundial en un homenaje al compromiso, la entrega y el recorrido de un equipo que volvió a ubicar al país entre las mejores selecciones del mundo.