El principal desafío será enfrentar la inseguridad ciudadana, considerada la mayor preocupación de los peruanos. Entre agosto de 2024 y mayo de 2026, las extorsiones en el transporte público provocaron 152 asesinatos en Lima y Callao. Fujimori prometió “mano dura” y anunció la construcción de cinco cárceles, incluida una de máxima seguridad, siguiendo el modelo de Nayib Bukele en El Salvador.
“Durante los estados de emergencia, las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente el liderazgo de las operaciones de seguridad y del control del orden interno”, adelantó.
En el plano económico, la presidenta deberá ordenar las cuentas fiscales y atraer inversiones, en un contexto de estabilidad macroeconómica pero con riesgos asociados al fenómeno de El Niño, que podría provocar lluvias e inundaciones inéditas hacia fin de año.