El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, enfrenta un escenario político complejo de cara a su intención de buscar un nuevo mandato en 2027. La Asociación de Gales de Fútbol (FAW) comunicó que no respaldará su continuidad, en un gesto que refleja el descontento con la gestión actual.
En su declaración, la FAW señaló supuestos “fallos en materia de buen gobierno, proceso y liderazgo”, además de deficiencias en valores, comunicación y gestión de las partes interesadas. “Infantino ha perdido la confianza para seguir al frente del fútbol mundial”, expresó la entidad, que reclamó poner los intereses del deporte por encima de cualquier otro factor.
El proyecto que generó rechazoEl quiebre se produjo tras la retirada de la iniciativa FIFA Forward Enterprise (FFE), que buscaba agrupar derechos de televisión, patrocinios, venta de entradas, licencias comerciales y la organización de torneos como el Mundial, con participación de inversores privados. La propuesta fue cuestionada por la UEFA y varias federaciones, que exigieron una revisión del liderazgo y la gobernanza de la FIFA.
Repercusiones internasLa caída del proyecto debilitó la posición de Infantino dentro del organismo. Según fuentes europeas, la UEFA evalúa presentar un candidato alternativo para las elecciones de 2027. Entre los nombres que circulan figuran:
Nasser Al Khelaifi, presidente del París Saint-Germain.
Salman bin Ibrahim Al-Khalifa, vicepresidente senior del Consejo de la FIFA y titular de la AFC.
Victor Montagliani, presidente de la Concacaf.
El futuro de Infantino en la FIFA queda así condicionado por la pérdida de respaldo político y por la presión de sectores que reclaman mayor transparencia y gobernanza en el fútbol mundial.