Poly Chaile es subcampeona panamericana de lucha de brazos, árbitra, atleta, cantante, profesora de Educación Física y presidenta de Lucha de Brazos Tucumán. En diálogo con
Parte de Prensa, contó el particular camino que decidió emprender para sostener su carrera deportiva: convertirse en su propia sponsor.
La lucha de brazos todavía se mueve en un ámbito amateur en cuanto a los ingresos que reciben los competidores, aunque la preparación de los atletas exige cada vez mayor profesionalismo. Viajes, inscripciones, equipamiento, alimentación, suplementación y organización de torneos representan un costo que, en gran medida, deben afrontar los propios deportistas.
“A grandes rasgos, todo lo he puesto yo y mi equipo”, explicó Poly. Y fue todavía más contundente al describir la realidad económica de la disciplina: “Nosotros somos atletas profesionales, pero en cuanto a profesionalidad, de que haya algún pago o algo, cero”.
Frente a ese escenario, decidió buscar una alternativa diferente. “Se me ocurre esto de ser mi propio sponsor”, contó. La idea no pasa solamente por conseguir apoyo económico para continuar compitiendo, sino por desarrollar un proyecto que también permita promocionar productos y emprendimientos tucumanos.
En ese camino comenzó a trabajar junto a un pequeño laboratorio de la provincia, conducido por una pareja de farmacéuticos, que desarrolla suplementos como creatina, proteínas y magnesio. El objetivo es avanzar con una plataforma donde puedan adquirirse esos productos y, al mismo tiempo, generar un vínculo entre la producción local y el deporte.
“Si me compra algo, que también esté comprando un concepto: no solamente me ayudan a mí a seguir compitiendo y haciendo torneos en Tucumán, sino que es una marca que estamos impulsando, la producción tucumana”, explicó.
La apuesta tiene una meta concreta: que el crecimiento deportivo de Poly también sirva para mostrar a Tucumán fuera de la provincia. “Yo quiero primero marcas tucumanas porque quiero llevar a Tucumán al mundo”, remarcó.
El crecimiento de la disciplina también se refleja en los eventos que organiza Lucha de Brazos Tucumán. En marzo realizaron un clasificatorio nacional que reunió a casi 300 atletas durante tres jornadas, en lo que hasta ese momento había sido el torneo más grande organizado por la asociación.
Para afrontar ese crecimiento cuentan además con seis mesas profesionales nuevas y de alta calidad. Los eventos ya tuvieron como escenarios al Complejo Belgrano y al Hotel Garden Park, entre otros espacios.
“A mí me interesa que cuando viene el atleta a uno de mis torneos se lleve un buen recuerdo de Tucumán”, señaló Poly.
Ahora el desafío apunta todavía más alto. Para febrero preparan un espectáculo internacional con atletas de ocho países. No será un torneo tradicional, sino una serie de enfrentamientos individuales, uno contra uno, con una puesta en escena pensada como un espectáculo deportivo.
“Ponemos a Tucumán en el tapete de las noticias sudamericanas”, sostuvo.
La propia Poly tendrá allí un duelo especial frente a una competidora brasileña a la que ya enfrentó en un Panamericano. En aquella oportunidad, la tucumana ganó con el brazo izquierdo y la brasileña se impuso con el derecho. La revancha será por ambos brazos.
El calendario internacional también tiene otro gran objetivo: el próximo Campeonato Mundial, que según contó se realizará en Canadá. Para sostener ese camino competitivo, la búsqueda de sponsors ya está en marcha.
“La carpeta está abierta, la grilla publicitaria está preparada”, afirmó.
Mientras tanto, Lucha de Brazos Tucumán continúa ampliando su estructura. La asociación cuenta con alrededor de 12 integrantes que forman parte del núcleo organizativo y unos 140 socios en distintos puntos de la provincia. La actividad también se extendió hacia Cruz Alta, Simoca, Bella Vista, Capital, Yerba Buena y otras localidades.
Las competencias tienen distintas categorías por peso y edad, con divisiones que van desde menores de 18 años y sub-23 hasta seniors, masters y grand masters. Los torneos se desarrollan bajo sistemas de doble eliminación y las categorías de peso pueden variar según la cantidad de participantes.
Poly también habló de la preparación que requiere llegar a ese nivel. Entrena todos los días y armó un pequeño gimnasio en su propia casa. “Vivo, duermo y pienso todo lucha de brazo en mi vida”, resumió.
La alimentación y la suplementación forman parte de una preparación que tampoco resulta barata. A eso se suma el trabajo técnico, ya que, según explicó, la fuerza y la técnica tienen un peso prácticamente equilibrado en la disciplina.
También buscó derribar uno de los principales temores que aparecen entre quienes se acercan por primera vez al deporte: las lesiones. Según explicó, con una técnica adecuada los riesgos disminuyen considerablemente y contó que nunca sufrió una lesión practicando lucha de brazos.
La disciplina también busca sumar cada vez más mujeres. Poly las invitó especialmente a acercarse, al considerar que todavía existe una participación femenina menor a la masculina, aunque el número de competidoras viene creciendo.
Su recorrido deportivo comenzó mucho antes de la lucha de brazos. Practicó gimnasia durante diez años y también pasó por básquet, natación, boxeo y vóley, además de formarse como profesora de Educación Física.
Hoy, toda esa experiencia converge en un objetivo que excede su propia carrera: hacer crecer la disciplina y utilizarla como una plataforma para mostrar a la provincia.
Contacto
Quienes quieran acompañar la carrera de Poly Chaile, conocer su propuesta de sponsoreo o interiorizarse sobre los próximos eventos de lucha de brazos pueden contactarse con ella a través de Instagram en
@polychailev. También pueden seguir las novedades de la disciplina en
@luchadebrazostuc.“La carpeta está abierta, la grilla publicitaria está preparada”, insistió Poly, mientras avanza con un proyecto que busca transformar el esfuerzo individual en una vidriera para el deporte y la producción tucumana.