Su consagración definitiva llegó de la mano de su recordada dupla creativa con el poeta José Tcherkaski, con quien dio forma a canciones que trascendieron las fronteras argentinas y se transformaron en verdaderos himnos generacionales.
Entre ellas se destacó especialmente “Mi viejo”, una de las composiciones más emblemáticas de la música en español, que fue grabada posteriormente por numerosos artistas.
La obra de Piero quedó así asociada a canciones que trascendieron épocas, fronteras y generaciones, convirtiéndolo en una figura fundamental de la música popular argentina. Su voz se apagó este miércoles, pero sus canciones permanecen en la memoria de quienes crecieron escuchándolas.