Uno de los cuestionamientos políticos más fuertes estuvo dirigido al esquema de poder que, según su mirada, conduce actualmente los destinos de la ciudad. “Tenemos la más absoluta convicción de enfrentar al nepotismo de la Banda, que hoy encabezan los Monteros”, sostuvo.
En esa línea, describió una estructura familiar que, a su entender, concentra las principales decisiones políticas. “Parece una empresa familiar donde los domingos se junta la diputada con el hijo que es concejal, con el hijo que es intendente, con el marido que es ministro, y entre cinco o seis deciden los destinos de toda una comunidad”, cuestionó.
También criticó el sistema de acoples electorales y estimó que cada lista oficialista tendría un costo cercano a los 50 millones de pesos. Según sus cálculos, con 40 o 50 listas, el gasto podría ubicarse entre los 2.000 y los 2.500 millones de pesos. Presentó esas cifras como parte de su cuestionamiento al uso de los recursos públicos durante las elecciones.
En el plano político, Zelarayán ratificó su pertenencia al peronismo. “Venimos del peronismo, somos peronistas y siempre hemos militado ahí”, expresó. Además, reconoció que mantiene conversaciones con el sector de Juan Manzur y que espera el desarrollo de las definiciones provinciales para terminar de ordenar su posicionamiento dentro de un proyecto político más amplio.
Sobre la situación social y política de la ciudad, dejó una reflexión que sintetizó su mirada sobre el vínculo entre la dirigencia y los vecinos: “No creo que la gente sea sonza. Creo que la han sumido en una pobreza cultural a lo largo del tiempo”.
Zelarayán cerró con una definición sobre el escenario político que busca disputar y el desafío que, según sostiene, enfrenta Banda del Río Salí: “Tenemos la más absoluta convicción de enfrentar al nepotismo de la Banda”. Una declaración que resume el tono de su candidatura y su intención de confrontar con el esquema de poder que gobierna la ciudad.