“Los niños pasan por un montón de situaciones dentro del hogar. Son grandes observadores, grandes reproductores, se callan”, advirtió
Lorena Juárez, profesora de Educación Inicial, especialista en Educación Emocional y coordinadora del área de Infancias del SEPIA, durante una entrevista en
Parte de Prensa.
Desde 2024, el área impulsa en
Tucumán un abordaje preventivo con chicos de entre 4 y 11 años, ante la preocupación por la disminución de la edad de inicio en los consumos.
“Antes se trabajaba mucho lo que es la prevención en adolescentes. Entonces, si estamos viendo que esa edad va disminuyendo, la idea es empezar a trabajar con las primeras infancias”, explicó.
La propuesta no consiste en hablarles de drogas, sino en fortalecer sus recursos emocionales, la autoestima y los vínculos saludables.
“No se trabaja hablando de las sustancias, no se trabaja hablando de las drogas; se trabaja hablando de las emociones”, remarcó Juárez.
El objetivo es que los chicos aprendan a reconocer lo que sienten, expresar sus emociones y desarrollar herramientas para tomar decisiones saludables.
“Si nosotros empezamos a fortalecer las infancias y les damos las herramientas, los preparamos para la vida”, sostuvo.
Consultada sobre los consumos tempranos en Tucumán, la especialista señaló al alcohol como una de las principales preocupaciones. Aclaró que no contaba con porcentajes para precisar cuántos niños están afectados, pero insistió en la importancia de anticiparse a estas situaciones.
“Estos consumos problemáticos sacuden a todo el mundo y no distinguen género, no distinguen clase social, no distinguen absolutamente nada”, afirmó.
Los dispositivos de Infancias funcionan en sectores como La Costanera, el Valle, 143 Viviendas y La Bombilla. Allí acompañan a chicos que, en algunos casos, atraviesan situaciones familiares complejas, con adultos que tienen consumos problemáticos o familiares privados de la libertad.
En esos contextos, los espacios buscan ofrecer escucha y acompañamiento a través de adultos responsables en quienes los chicos puedan confiar.
“Ellos les llaman ‘mi espacio seguro’ porque encuentran adultos responsables en quienes pueden confiar, que en sus casas no lo tienen por estas cuestiones”, relató.
Juárez cuestionó la idea de que los niños son felices todo el tiempo y advirtió que muchas veces los adultos minimizan sus preocupaciones porque creen que son demasiado pequeños para comprender determinadas situaciones.
“No minimicemos ninguna palabra y demos el poder de la palabra a los niños”, pidió.
La prevención también incluye capacitaciones para docentes, profesores de clubes deportivos, referentes comunitarios, pastores y catequistas. La intención es ampliar la red de adultos preparados para acompañar a las infancias y reconocer cuándo necesitan ayuda.
“Tenemos que tener en cuenta que la palabra prevenir es llegar antes”, sintetizó.
El trabajo se extiende a las familias, las instituciones comunitarias y los centros de atención primaria de la salud. Según explicó Juárez, algunos padres consultan qué conductas observar, cómo abordar determinadas situaciones y de qué manera iniciar conversaciones difíciles con sus hijos.
Para la especialista, fortalecer las infancias puede ayudar a que las dificultades que aparezcan durante la adolescencia sean menos complejas de afrontar.
“Si nosotros trabajamos siempre en la primera infancia y tenemos estos adolescentes rotos por ahí, si nosotros trabajamos desde la instancia uno quizás pasen cosas en la adolescencia, pero no sea tan difícil de tratar”, expresó.
Otro de los desafíos está relacionado con las nuevas realidades de la crianza, atravesadas por el uso temprano de celulares, la tecnología y la ludopatía. Juárez advirtió sobre la costumbre de entregar dispositivos para mantener entretenidos a los chicos, sin acompañar necesariamente su uso ni establecer límites claros.
“Los límites son una acción de amor”, afirmó.
La especialista explicó que los niños también necesitan comprender por qué determinadas conductas pueden hacerles daño. Para ella, establecer límites no significa solamente prohibir, sino acompañar a los chicos para que entiendan las razones de cada decisión.
“Los más chiquitos, cuando vos le decís no, están esperando el no por qué”, explicó.
Quienes quieran solicitar talleres, capacitaciones o ayuda inmediata pueden contactar a Juárez a través de Instagram, como
@prof.lorenaJuarezhaurigot, y de Facebook, como Lorena Juárez. También pueden consultar las redes sociales de la Secretaría de Estado de Políticas Integrales sobre Adicciones, identificada como
@secadicciones en ambas plataformas.