“El ajuste no pasa por la gente, no pasa por el empleo público y no pasa por los empleados públicos. El ajuste pasa por el derroche que hay, sobre todo el gasto político que se produce en la provincia de Tucumán”. Con esa definición,
Silvio Bellomio dejó una de las declaraciones más fuertes de su visita a
Parte de Prensa, donde defendió el proyecto de La Libertad Avanza y lanzó duras críticas contra el funcionamiento del Estado provincial.
El contador, exlegislador y actual vocero de La Libertad Avanza en
Tucumán cuestionó la continuidad del modelo político provincial y sostuvo que la provincia necesita una transformación profunda. Según su diagnóstico, Tucumán repite las mismas fórmulas de gestión desde hace años, pierde terreno frente a otras jurisdicciones y no genera las condiciones necesarias para impulsar la producción y el empleo privado.
“Si hacés exactamente lo mismo, con las mismas personas, el resultado tiene que ser idéntico”, afirmó al explicar su incorporación al espacio libertario. Y reforzó su planteo con una comparación sobre el desempeño provincial: “Cuando uno estudia los números, te das cuenta de que no solamente estamos estancados, sino que cada vez estamos en un escalón inferior”.
Durante la entrevista también hubo un fuerte intercambio sobre las responsabilidades de la dirigencia política y de la sociedad en la situación de Tucumán. Bellomío sostuvo que los ciudadanos cuentan con herramientas democráticas para modificar el rumbo, aunque debió defender esa postura frente a los cuestionamientos sobre el impacto de las políticas del presidente Javier Milei.
El dirigente buscó diferenciar los escenarios nacional y provincial y rechazó que los problemas tucumanos puedan explicarse únicamente por la relación con la Nación.
“El cambio lo tenés que gestar desde la provincia”, insistió. En ese sentido, cuestionó la dependencia financiera de Tucumán y reclamó una estrategia propia para atraer inversiones, fortalecer la actividad privada y generar puestos de trabajo genuinos.
El gasto de la Legislatura y la reforma tributaria
Uno de los planteos más concretos estuvo dirigido al funcionamiento del Estado. Bellomío aclaró que su propuesta no consiste en recortar indiscriminadamente el empleo público ni los recursos destinados a servicios esenciales, sino en revisar las estructuras políticas y redireccionar gastos que considera innecesarios.
En ese marco, apuntó directamente contra la Legislatura provincial y cuestionó el uso de recursos para desarrollar funciones que, según su interpretación, corresponden al Poder Ejecutivo.
“El Poder Legislativo tiene capacidad y posibilidad de reducir su presupuesto porque realiza tareas que son propias del Ejecutivo y que no son del Legislativo”, afirmó.
También reclamó una reforma integral del sistema tributario tucumano, con especial énfasis en los mecanismos de retenciones y percepciones. Según explicó, esos esquemas generan saldos a favor de los contribuyentes y complicaciones financieras para empresas y comerciantes.
“Eso genera un problema financiero para los contribuyentes”, advirtió. Además, sostuvo que las dificultades del régimen impositivo provincial afectan incluso las operaciones comerciales cotidianas con otras jurisdicciones y pueden convertirse en un obstáculo para la llegada de inversiones.
Para Bellomío, la revisión del gasto público y del sistema tributario debe servir para aliviar la presión sobre quienes producen y generar condiciones que permitan el crecimiento del sector privado.
“El sistema de acoples es nefasto”
El cuestionamiento más duro llegó cuando la conversación se concentró en el sistema electoral y la organización institucional de Tucumán.
Bellomío no moderó sus palabras y calificó de “nefasto” al sistema de acoples, al que consideró parte de una estructura política que necesita ser modificada desde sus raíces.
“Si seguimos con el sistema político y el sistema electoral con los sistemas de acoples que tiene la provincia de Tucumán, todo eso es nefasto”, expresó.
También cuestionó la falta de autonomía de los municipios y la concentración de decisiones económicas y políticas sobre las 93 comunas en el Ministerio del Interior. Según planteó, ese esquema limita la capacidad de cada jurisdicción para definir sus propias políticas públicas y responder a las necesidades de sus vecinos.
Consultado sobre la posibilidad de acercamientos con la Unión Cívica Radical y otros sectores opositores, confirmó que existen conversaciones y se mostró a favor de construir acuerdos entre dirigentes que compartan una visión de cambio para la provincia.
“Es bueno que se reúnan aquellos que pensamos parecido, no lo que pensamos exactamente igual”, sostuvo.
En el cierre, Bellomío aseguró que trabaja en el desarrollo de propuestas para distintas áreas de Tucumán y planteó que la oposición debe superar las críticas superficiales para convertirse en una alternativa con capacidad de disputar el poder.