“Estamos hablando de bienes millonarios. Desde ropa y alimentos hasta electrónica de alta gama. La supuesta ‘donación’ a una fundación privada es un mecanismo que puede ocultar desvío de fondos o corrupción”, explicó Coronel.
El oficialismo radical apuesta a Juan Pablo Valdés, hermano del actual gobernador, Gustavo Valdés. El peronismo, con Martín “Tincho” Ascùa, intenta disputar el poder con apoyo de intendentes. Y Ricardo Colombi, viejo caudillo correntino, busca retornar con su sello Encuentro por Corrientes. “Una elección clave, no sólo para Corrientes, sino como termómetro político nacional”, aseguró Coronel.
Volviendo al terreno local, Coronel destacó los primeros afiches de campaña en Tucumán. “Silvio Bellomío, con su Frente Pueblo Unido, lanzó el mensaje ‘No todo está perdido’, apuntando a Yerba Buena como bastión electoral. Pero quien apareció con más fuerza fue Ricardo Bussi, con un mensaje contundente: ‘Basta de chorros, vamos juntos’”. “Dos mensajes distintos, pero ambos buscan capitalizar el desencanto social”, analizó.
La elección tucumana tiene nombre y apellido:
Osvaldo Jaldo y
Roberto Sánchez. “Jaldo eligió como rival directo a Sánchez, y viceversa. Ya no disimulan. El Gobernador lo apodó ‘Flancito’ y explicó que lo dijo “por ser blandito”. A su vez el mandatario enfatizó; "yo ya le gané varias veces". Pero esto va más allá del chiste: es una estrategia de campaña”.
Sánchez, por su parte, denunció la “candidatura testimonial” de Jaldo. “Ambos ignoran por completo a la Libertad Avanza. Para ellos no existe. El verdadero duelo está entre el PJ y la UCR”, remarcó.
Coronel también reveló que el ex secretario de Camioneros y de la CGT, César Torres, está nuevamente activo en la campaña del oficialismo. “Es el músculo político que le faltaba a Jaldo para blindarse. Si logra movilizar a los gremios, el PJ asegura una ventaja estructural clave en los próximos comicios”, analizó.
Además, se refirió a la agenda del gobernador, que incluyó recorridas por Alberdi, Monteros, y una reunión clave este sábado en El Cadillal.
Miguel Coronel cerró su análisis con una frase contundente: “El oficialismo nacional siente que su imagen se derrumba entre denuncias, traiciones y ridiculez. La oposición se fortalece, pero también se divide. Esta semana Milei ya no puede esconder la corrupción que prometió combatir”, concluyó.