“Créeme que no vas a tocar el teléfono”. La frase de
Ana Lía Giampetruzzi resume buena parte de la apuesta de “
Bohemian Rhapsody,
Una Historia Bailada”, el espectáculo que busca contar la vida de
Freddie Mercury desde la danza, la actuación y la música. La producción de
Arte en Escena llega al escenario con alrededor de 30 artistas tucumanos y una historia que, según su directora, busca atrapar al público durante una hora y media.
“Es difícil, pero se puede. Se logra con mucho trabajo y mucho ensayo”, explicó Giampetruzzi durante su visita a
Parte de Prensa, al referirse al desafío de llevar a escena la historia de una figura tan arrolladora como el líder de Queen.
La propuesta está basada en la película sobre Mercury, pero no pretende reproducirla literalmente. La historia es llevada al lenguaje de la danza y la interpretación, con las canciones como punto de partida para construir cada escena.
“Uno primero traduce las letras, después conocer qué es lo que quiso decir en ese momento y cuál fue la emoción y, a partir de ahí, crear y generar movimientos que tengan que ver con lo que él sentía en ese momento al cantarla”, explicó.
Ese trabajo fue atravesando al elenco durante los meses de preparación. “Ha sido una experiencia hermosa que nos atravesó a todos con esa energía arrolladora de su música”, sostuvo Giampetruzzi.
Pero detrás de las canciones y de la figura pública aparece también la historia personal de Mercury. La familia, los sueños y las decisiones que tomó a lo largo de su vida forman parte del recorrido que propone el espectáculo.
“Lo que hizo Freddie Mercury fue muy valiente. Ir por los sueños que tenemos es ser valientes, porque hay que dejar muchas cosas de lado”, afirmó la directora.
La familia tiene un papel importante en ese relato. “Él se apoya mucho en la familia, en la madre sobre todo. Después tuvo ahí una vueltita de rosca con su papá que cuando la vayas a ver vas a darte cuenta”, anticipó.
Una historia que se cuenta con el cuerpo
Uno de los diferenciales del espectáculo está en el elenco. Son alrededor de 30 artistas y todos son tucumanos, aunque pertenecen a distintas generaciones.
Giampetruzzi contó que entre los intérpretes hay jóvenes bailarines y también personas de mayor edad. Incluso uno de sus alumnos, Ricardo, de 72 años, interpreta al padre de Freddie Mercury y participa de las escenas de danza. “Hay de todas las edades”, remarcó.
También será parte del espectáculo la hija de Giampetruzzi, que llegó desde Buenos Aires, donde desarrolla su actividad en el teatro musical, y tendrá participación en uno de los cuadros.
Para la directora, esa diversidad también forma parte de la identidad de Arte en Escena y de una manera particular de entender la danza.
“Preparo a mis alumnos a partir de la interpretación. No solo bailar y mover el cuerpo, sino qué es lo que digo cuando lo muevo, cómo lo muevo y qué emoción transmito”, explicó.
Y lo sintetizó de una manera contundente: “Podemos ver a alguien moviéndose pero no decir nada, o alguien moviéndose y expresarlo todo”.
La elección del Teatro Belgrano también fue pensada desde la experiencia del público y de los artistas. Giampetruzzi destacó la amplitud de la sala, la comodidad y la acústica del lugar.
“Cuando uno elige un teatro lo elige inclusive desde la parte humana, desde la parte administrativa, desde cómo te tratan, desde el que nos abre la puerta hasta el que nos cierra la puerta”, señaló.
Montar una producción de estas características implica además un importante despliegue técnico. “Si bien el teatro no tiene una técnica propia, hay que montar todo. Es un trabajo bastante arduo”, explicó.
El elenco lleva meses preparando la obra y, según Giampetruzzi, el compromiso fue total.
“Lo ha dado todo desde hace meses que venimos preparando esta obra”, destacó.
La directora confía en que el resultado pueda generar una experiencia distinta en quienes se sienten en la sala. “Créeme que no vas a tocar el teléfono. Es una hora y media en la que no vas a tocar el teléfono porque es una historia de vida muy valiente”, insistió.
La presentación también se inscribe dentro del recorrido de Arte en Escena, un espacio que trabaja con distintas disciplinas artísticas y que el año pasado llevó “
Mamma Mia” al mismo teatro, con tres funciones a sala llena.
Ahora, la apuesta es diferente: Queen como banda sonora, Freddie Mercury como protagonista y la danza como lenguaje para contar una historia de vida.
“Bohemian Rhapsody, Una Historia Bailada” se presentará este sábado 22 de agosto en el
Teatro Belgrano, Crisóstomo Álvarez 765, con dos funciones, a las 19 y a las 21.30. Las entradas pueden adquirirse a través del contacto indicado en el flyer o directamente en el teatro ese mismo día, desde las 18.
Una propuesta que busca mucho más que reproducir las canciones de Queen: llevar al escenario la emoción, los sueños y la fuerza de una figura que, décadas después, continúa siendo una leyenda.