La defensa, encabezada por el abogado Sebastián Robles, sostiene que hubo provocaciones previas y presentó un video de las cámaras de seguridad del local que muestra a un empleado realizando gestos obscenos hacia la joven. “Esto no borra el hecho, pero cambia el encuadre y refuerza la teoría de que hubo un conflicto bilateral y que demuestra una provocación”, explicó.
Actualmente, Páez permanece en Brasil con una tobillera electrónica y bajo una medida cautelar que le impide salir del país sin plazo definido. “Hay una medida impuesta donde no fija ningún tipo de plazo razonable, una medida totalmente arbitraria. Le dicen que no puede salir del país, pero no hasta cuándo”, cuestionó Robles.
El objetivo de la defensa es que la abogada pueda regresar a la Argentina y continuar el proceso de manera virtual. “Está preocupada, angustiada por toda esta situación. Lo único que quiere es cumplir con todas las medidas y tratar de que esta cuestión avance lo más rápido posible para regresar”, señaló su abogado.
La imputación marca un cambio clave en el caso, que ahora queda en manos del Ministerio Público brasileño para definir los próximos pasos judiciales.