En la primera sesión extraordinaria del año, la Legislatura de Tucumán, presidida por Miguel Acevedo, ratificó dos Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) enviados por el gobernador Osvaldo Jaldo, en el marco de la Emergencia Económica y Social vigente hasta 2027.
El primero de ellos, el Decreto Nº 11/3 (MEyP), establece la prohibición de nuevas designaciones y contrataciones de personal en el Poder Ejecutivo, entes autárquicos y organismos descentralizados por un período de dos años. Solo se admitirán excepciones debidamente justificadas para garantizar el funcionamiento de áreas esenciales. La norma también habilita la reasignación transitoria de agentes entre dependencias estatales, sin modificación de cargos ni remuneraciones, con el objetivo de optimizar los recursos humanos disponibles.
Posteriormente, se ratificó el Decreto Nº 1/3 (MEyP), que suspende hasta el 31 de diciembre de 2026 la exigencia del Certificado de Cumplimiento Fiscal como requisito para proveedores del Estado provincial. La medida busca agilizar los procesos de contratación y evitar que la exigencia del certificado limite la participación de oferentes en un contexto económico complejo.
En los fundamentos del decreto se aclaró que la exención no implica condonación de deudas ni afecta la recaudación, ya que el Estado mantiene intactas sus facultades para exigir el cumplimiento de las obligaciones tributarias por las vías administrativas o judiciales correspondientes.
El debate legislativo se extendió por más de una hora y media y contó con apoyo dispar de la oposición, reflejando las tensiones políticas en torno a las medidas de ajuste y flexibilización administrativa impulsadas por el Ejecutivo provincial.