Central Córdoba mostró muy poco en ataque durante la primera mitad. Apostó a cerrar espacios, cortar el circuito de juego y buscar alguna pelota parada aislada. El plan le permitió llegar al descanso con el empate, aunque Atlético había hecho méritos suficientes como para irse en ventaja.
En el complemento, el desarrollo cambió. El Decano bajó la intensidad, perdió fluidez y comenzó a dejar espacios. Allí el equipo santiagueño se animó un poco más, principalmente de contra, e incluso obligó a una salida rápida de Ingolotti que encendió una señal de alerta en el local. Pusineri movió el banco para intentar neutralizar a Laméndola, y la estrategia dio resultado: Atlético perdió claridad y las situaciones de gol comenzaron a escasear.
Con el correr de los minutos, ninguno de los dos equipos arriesgó demasiado. Atlético siguió intentando, pero sin ideas ni precisión en los metros finales; Central Córdoba se conformó con sostener el empate y cerrar una noche positiva como visitante. El 0-0 terminó reflejando lo ocurrido en el segundo tiempo, aunque dejó la sensación de que el Decano fue el que más hizo para ganar.
Así, ambos equipos continúan sin conocer la victoria en el Apertura. En la próxima jornada, Central Córdoba recibirá a San Lorenzo en el estadio Madre de Ciudades, mientras que Atlético Tucumán buscará su primer triunfo cuando reciba a Huracán el sábado a las 22:00, con la obligación de transformar buenas intenciones en goles.