Atlético Tucumán volvió a quedarse a mitad de camino. En una noche intensa, cargada de polémicas y con el VAR como actor principal, el Decano empató 1-1 ante Huracán en el Monumental José Fierro por la tercera fecha del Torneo Apertura y sigue sin conocer la victoria.
El resultado dejó sabor a poco, más aún por tratarse de la segunda presentación consecutiva en casa y por un desarrollo que lo tuvo cerca de llevarse algo más. El partido fue cambiante desde el inicio, con dos equipos que se animaron y no regalaron nada.
Huracán mostró mejores intenciones en el juego abierto durante el primer tiempo y generó las situaciones más claras, pero Atlético resistió y encontró su premio sobre el final. Cuando el descanso ya asomaba, el VAR intervino y el árbitro sancionó penal por una infracción de Leonardo Gil sobre Nicolás Laméndola. Leandro Díaz no dudó: remate cruzado, gol y desahogo para un Decano que se iba al entretiempo arriba en el marcador casi sin haberlo buscado.
En el complemento, Atlético intentó administrar la ventaja, pero le faltó profundidad y decisión para liquidar el encuentro. Huracán, obligado, adelantó líneas, ganó terreno y empezó a jugar cada vez más cerca del área local. Otra vez el VAR entró en escena y, tras la revisión, llegó el segundo penal de la noche: falta de Ignacio Galván sobre Juan Bisanz. Jordy Caicedo ejecutó con autoridad y estampó el 1-1 con un remate potente a la escuadra, imposible para el arquero.
Desde ahí, el partido se rompió. Fue un ida y vuelta constante, con espacios y aproximaciones en ambas áreas, pero sin la claridad necesaria para desnivelar. Atlético tuvo la última en tiempo de descuento con un cabezazo de Leandro Díaz que se fue apenas desviado, mientras que Huracán también inquietó con remates dentro del área que no encontraron destino de red.
El pitazo final selló un empate que dejó sensaciones encontradas, pero que golpea más fuerte en Tucumán. Con apenas dos puntos en el torneo y sin triunfos en tres fechas, Atlético volvió a dejar escapar una oportunidad clave de local. El equipo de Hugo Colace mostró entrega y momentos de carácter, pero sigue en deuda con el resultado. La paciencia empieza a agotarse y el Apertura no espera.