La Asociación Trabajadores del Estado (ATE), con representación en la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), convocó a un paro total para el lunes 2 de febrero, que impactará en al menos 27 aeropuertos del país. La medida abarcará a trabajadores de control terrestre, bomberos, sanidad, inspectores y administrativos, aunque quedarán exceptuados los vuelos sanitarios, humanitarios y traslados de órganos.
El secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, denunció que “el Gobierno tomó la incomprensible decisión de dar marcha atrás con un incremento salarial ya acordado, reliquidar los haberes y dejar a los trabajadores sin salarios. Cabe destacar que el aumento ya figuraba en los recibos de sueldo”. El dirigente advirtió que, si no se cumplen las actas firmadas, “el paro será total desde las 00 horas del lunes”.
El gremio se declaró en estado de asamblea permanente y anticipó que podría iniciar un quite de colaboración en las horas previas a la medida, lo que generaría demoras adicionales en los servicios. “El atraso en el pago de salarios y los incumplimientos en las negociaciones generan inseguridad y más precarización en los trabajadores. Juegan con el bolsillo de los trabajadores. Son insensibles, son un mamarracho”, sentenció Aguiar.
En paralelo, la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA), que nuclea a los controladores aéreos, confirmó que el proceso de conciliación obligatoria con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) finalizó sin acuerdo. El gremio ratificó que en febrero avanzará con nuevas medidas de fuerza en reclamo de una recomposición salarial.
Desde EANA señalaron que cualquier actualización depende de la Oficina Nacional de Empleo Público, bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete, y advirtieron que la navegación aérea es un servicio esencial por ley, por lo que las medidas deben cumplir con los procedimientos y notificaciones correspondientes.
El conflicto adquiere especial relevancia por tratarse de un área crítica del sistema aeronáutico: los controladores supervisan el tránsito aéreo, autorizan despegues y aterrizajes y garantizan la separación entre aeronaves. Sin su intervención, la operatoria en los aeropuertos quedaría prácticamente paralizada.
Con el inicio de febrero, mes clave por el pico de la temporada turística, el sector enfrenta un escenario de alta sensibilidad operativa y de tensión sindical que podría afectar de manera directa la conectividad aérea en todo el país.