Por su parte, el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del Banco Central estimó que el IPC de enero cerró en 2,4% y proyectó para febrero una inflación de 2,1%, cifras calculadas antes de la decisión oficial de mantener la canasta vigente.
En el acumulado de las últimas cuatro semanas, las verduras encabezaron las subas con un 7,4%, seguidas por las carnes (4,1%) y los aceites (3,9%). En contraste, las bebidas (-2,4%) y los lácteos y huevos (-2,5%) mostraron retrocesos en sus precios.
El informe de LCG advierte que, pese a las bajas en algunos rubros, el fuerte aumento de la primera semana de febrero marca un quiebre en la tendencia y anticipa presión sobre el índice general de inflación.